Amazonas
(1984)
Aeropuerto
de Amapá
(Brasil)
En
el bus que salimos de Teresinha Capital departamental de
Piauí a Belén capital de Pará en Brasil, Denise Bennemann
Castillo, Eduardo Rangel Baptista y yo en un viaje nocturno,
largo y exhaustivo. En una de las paradas que hizo, subió
varios garimperos (trabajadores en busca
de oro en Brasil) con su material que rapidito empezaron
a molestar a Denise, pues ella que tiene una linda sonrisa
y de piel clara, era atractiva a los deseos de los hombres,
principalmente de esta región. Más, inmediatamente contornamos
la situación.
Un
día antes en un súper mercado en Teresinha, por primera
vez que me acuerdo, tuve acoso o mis momentos de celebridad,
por la curiosidad de mi piel, que también es clara y de
tener muchos pelos en el brazo, personas y niños que venían
tocarme y me sentí un ser extra anormal o por primera vez
que veían un ser humano tan peludo así. Tenia que pensar
algo. Pensé, salimos rapidito sin las compras. Y no pasó
nada a no ser el susto de tanta gente en vuelta. Más quedó
plasmado en mi memoria este momento.
En
Belén, ciudad muy bonita en el norte de Pará, en la jungla
del amazonas, nos hospedamos en la casa del estudiante para
hombres y para mujeres, lo único molesto era el enjambre
de mosquitos que no lográbamos espantar en las noches. Sorpresa
fue que encontré en la calle un antiguo colega del Don Bosco
viviendo por estos lados, y su familia vive en Santarén
en las orillas del río Amazonas. Tomamos un barco que nos
encaminaría a Macapá capital de Amapá, sobre el río amazonas
y bordeo la isla de Marajó ubicada en la boca del Rio Amazonas,
la mayor isla fluviomariña del mundo. El recorrido evita
las famosas Pororocas, fenómeno de la naturaleza, que son
grandes olas formadas por la elevación súbita de aguas junto
a foz del río Amazonas, provocada por el encuentro de las
mareadas o de corrientes contrarias. Cuando ultrapasan esas
corrientes, las aguas corren el río a una velocidad de 10
a15 millas por hora, subiendo a una altura de tres a seis
metros. Existen varias explicaciones para este fenómeno,
mas la principal consiste en el cambio de las fases lunares,
principalmente en los equinoccios. La fuerza de las aguas
es de tal forma brutal que es posible oírlo dos horas antes
de poder observarlas. Hoy en día hay campeonato mundial
de surf en las Pororocas.
En
el barco uno duerme en su propia red y hay una multitud
de gente y un intenso calor húmedo. En el segundo día de
viaje, en la borda del barco observando la orilla, mi mirada
perdida con mi cigarro, vi en el horizonte una cantidad
enorme de cayucos en ambos lados remando para alcanzarnos.
Ya lo había visto en alguna película de Tarzán o similar.
Si, me asombre por el espectáculo y la curiosidad de grandiosa
imagen todos se acercaban a borda para verlos y al mismo
tiempo jugaban objetos, sombreros, ropa, dinero, en fin,
varias cosas. No recuerdo que tiré y tampoco no tomé ninguna
fotografía.
Recomendados,
nos hospedamos en una casa de amigos en Macapá. Viajamos
600 km en bus al punto más extremo de Brasil, Oiapoque.
Si, es el extremo, carreteras malas y solo vegetación. Es
una aldea muy pequeña, frontera a las Guyana Francesa. Deseaba
ir a conocer Cayenne y la isla del Diablo, si lo viste es
la prisión de la película Papillón, más tendríamos que entrar
mojados y caminar demasiado por la jungla, era un riesgo
que no desearía. Muchos brasileros mojados de esta región
van trabajar en el Centro Espacial Guayanés que está protegido
por la Légion étrangère y la policía militar francesa en
el medio de una zona selvática, en una región donde el 90%
del territorio es la selva delamazonas. En la base militar
de Brasil, conocimos muchas personas del sur, y tuvimos
acceso a una tribu indígena del área. Primera vez que pesco
piranha en los pocos ríos del mundo de aguas límpidas. Si,
difícil sacarlos del anzuelo y hay mucha espina, mas sabroso.
Interesante es el cielo, como el silencio del amazonas.
Varias veces hice el recorrido nocturno de la base a Oiapoque,
pues allí comíamos muy bien. Por primera vez tuve en mis
manos una pepita de oro y la veía gigante, y había muchas
en una aldea que nos recomendaron y está bien mas al sur
y al norte de Macapá.
Cuando
regresamos a Macapá bajo una lluvia infernal, el camino
no permitía el paso del único bus que llegaba una vez a
la semana. Dios mió, que hacia yo en el medio del mundo
en el amazonas y nadie sabia que estábamos allí. Creo que
llevamos 2 días atascados en el lodo, empurrando el bus
para seguir camino, pues no habría como esperar una semana
por el único bus y este no llegaría, estábamos en él.
Ya
desesperados de Amapá tratamos de encontrar un medio más
rápido que nos llevaría a Manaus, capital departamental
de Amazonas. En barco tomaríamos entre una,
dos o más semanas.
La
manera más rápida es aérea, hay un aeropuerto donde llegaban
pocos vuelos nacionales y algunos de la Fuerza Aérea Brasileña
(FAB). Averiguamos los precios, días de los vuelos, y unos
días más de espera sin hacer nada. Dormíamos en las bancas
o en el suelo del aeropuerto y nos acompañaba una bahiana
y un paranaense. Ella con destino a Francia y el a los EUA.
Conocimos todos los que trabajaban en el aeropuerto y todo
el personal de Infraero. Tanta era la espera, que nos informaron
que llegaría el día siguiente un vuelo militar, y que les
habláramos y ver si permitían que voláramos con ellos. Este
vuelo iría a Belén. No nos pareció y nos quedamos en la
espera de otro. Ya volar con la FAB, no habría ningún costo.
La cuestión es que estaríamos retrocediendo en vez de proseguir.
Volvieran
a informarnos de que llegaría otro vuelo comercial de la
Cruzeiro, case vacío y se dirigía a Santarén y Manaus, nuestro
destino. Nuestra situación era tratar de no hacer ningún
gasto extra y tratar siempre de pagar lo mínimo nuestras
locomociones. Y éramos 5 personas, alto costo para nosotros
en este entonces, hasta hoy. El vuelo es comercial y llega
en la tarde y salen en la madrugada. Para que pudiéramos
volar sin ningún gasto tendríamos que platicar con el piloto,
para que nos permitiera embarcar. Como no tuvimos acceso
en la tarde con el personal del avión, nos dijeron, el personal
de Infraero, lo mejor es esperarlos mañana en la mañana,
cuando regresen del Hotel en el portón lateral de ingreso.
Bueno, tendríamos que madrugar y dirigirnos hasta allá y
poner en práctica nuestros dotes de convencimiento.
Supuestamente
la Van que los traen, tendría que parar en el portón, mas
este estaba abierto y ellos siguieron de largo a la pista
donde estaba la nave, que nos sacaría del territorio de
Amapá, ya con los motores prendido. Lo que hicimos sin preguntarnos
y por el instinto, fue correr y dirigirnos a ellos. Con
mi mochila en la espalda y de chancletas hawaianas y esta
se rompió cuando estaba en la mitad del recorrido. La recogí
en manos y seguí hasta la escalera del avión. Preguntamos
si pudiéramos subir y platicar con el piloto, y si es posible
que nosotros 5 fuéramos con ellos sin pagar el boleto a
Manaus. Ya que el próximo vuelo de FAB llevaría unos días
más en llegar. La azafata nos autorizó y esperamos sentados
en el sillón de la primera clase. Fue la primera vez que
me siento en un sillón de primera clase. Nada de espectacular
sin el servicio de bordo. En un rato salió el piloto de
la cabina de vuelo, expusimos nuestra necesidad del viaje
y nuestras palabras de convencimiento. Hasta entonces todo
iba bien y sentimos que sí saldríamos de Amapá en avión
todos juntos. Sentíamos esta vibración, tanto que la azafata
nos confirmaba con su linda sonrisa amazonense que nos daba
un sí. En este momento llamaron el piloto a la cabina. Volviendo
el piloto capitán, nos explico que no podríamos viajar,
ya que etc, etc, etc. Bueno, le agradecimos la buena voluntad
y la intención, mas claro que hicimos el último intento
con algunos llantitos y nada.
Nos
dirigimos a la puerta de salida y la azafata nos acompaño.
El cielo estaba lindo en tonos anaranjados y varios tonos
azulados por la claridad del día. Maravilloso.
Mas
cuando nosotros llegamos en la puerta de salida y mirando
las gradas abajo llevamos un susto. Y que gran susto. Mucha
gente abajo, policía y no se quien más esperando que bajáramos.
No acuerdo si nos cerraron la puerta atrás de nosotros,
y teníamos que bajar a puro tubo. Hay Dios mío. Que pasa
aquí. (Pobre Dios debe recibir miles de solicitudes por
minuto y nadie llena el formulario de atendimiento). Cuando
tocamos suelo nos agarraron con tanta fuerza, y case arrancan
mis brazos doblándolos a la espalda y nos esposaron. Una
brutalidad sin justificación. Que PASA! Puta Madre! Que
sucede! No entendía nada. Tantos susurros y gritos y nosotros
allí llevando golpes saber a que motivo. Que PASA! Nos encaminaron
a un segundo nivel del aeropuerto y nos dejaron en una sala
encerrados. Estos minutos parecen ser horas. O fueron horas.
Una eternidad. El paranaense y yo nos mirábamos sin hablar
e intercambiamos miradas, pensamientos o telepatía sin captar
el sentido de todo eso. Nos preguntamos sobre nuestros amigos
que estarían pensando o sabrían, o estarían en la misma
situación. Sentados en una banca en frente a un escritorio
entró un señor, fardado con algunas estrellas en hombro.
Yo tenía prestado servicio militar en el ejército y el paranaense
en la aviación y sabía el rango del ser que entró con una
cara no muy amena. Militares. Así son todos. Pasó por mi
mente. No nos dejó hablar y nos calló antes de que la primera
palabra saliera de nuestras gargantas, maldito. Pensé entre
mis gritos internos. Creo que él me escucho. Maldito, again,
again! Y no hablo ingles! A mi dirigió la palabra de que
nuestras familias estarían sendo comunicados, como la seguridad
nacional, y dentro de una hora llegaría un avión para que
nos llevara a Brasilia a un interrogatorio oficial.
Que, que, que, que, QUE!!!!!
Volvió
a retirarse, y nos quedamos allí sentados como entupidos
indagándonos
que se trata todo eso. Tentativa de secuestro de un avión?
Yo, nosotros.
Otra
vez. Dios mió que pasa. Ayúdame a que mi mente aclare todo
eso. Que nada, cada vez me ponía más nervioso y tembloroso
con las esposas en mis puños.
Regresó
el maldito, ya con otra facción en la cara. Con hojas y
lápiz en mano empezó el interrogatorio.
Quien
era, que hacia, donde iba, mi familia. Como mi familia,
si el ya había comunicado mi familia. Mi banca estaba mojada,
sudor? Orín? Era mió? Del cuate? Ambos? No sé. Recuerdo
que pedí en ir al baño y un baso de agua. Que tenia este
derecho! Creo. Al regresar, y después solos comente al cuate,
de que no había nadie afuera me cuidando y tampoco vi trabajadores
en las oficinas y de que estamos solos aquí. Volvió entrar
el maldito. Platicamos y el mas relajado. El era del sur,
gaúcho. Le conté que mi hermano Milton Berwian tiene una
edición de una revista nativista Tarca, (revista
que divulgaba la cultura tradicionalista de los gaúchos,
música, festivales, culinaria entre otras cosas más
del Rio Grande do Sul y Brasil) y que yo tenía unos ejemplares
y que podría darle, pues tenia unos ejemplares dobles ya
que los iria llevarlos a Alemania a un museo de inmigrantes
en Brasil y otros asuntos más de familia de que era descendiente
alemán, blá, blá, blá, talvez así con la conversa ablandaría
su corazón. Que nada, empezó, entrar un a uno testigos que
contradecían todo lo que hablamos, como todo personal de
Infraero que conocimos. Hasta uno que se torno cuate de
nosotros allí de tanto esperar algún vuelo. Hasta que en
uno de tantos testigos, entro un policía, mejor el ronda
nocturno que debería estar en el portón en aquel momento
que entramos. Dijo que estaba orinando en el baño de la
caseta de los bomberos mas abajo. Por el rato que allí estuvimos
esperando ningún ronda visualizamos, pues seria mas que
natural que trataríamos de hablarle y el portón estaba abierto,
y que nos diera chance para platicar con el piloto y así
no invadiríamos la pista como locos. Inocencia, desespero,
alternativa, a saber.
El clic de este segundo dan resultado adversos de tus impulsos
en una situación como esta.
Mas
enfatizó que entramos corriendo los dos en dirección del
avión y este de motor prendido,
nos gritó varias veces para que nos detuviéramos, como no
lo escuchamos, hizo unos disparos al aire. Tampoco escuché.
Como nosotros no hicimos caso apunto la pistola, revolver,
ametralladora, cañón a saber que era, a uno de nosotros
que íbamos en dirección de la nave, y este uno era yo. Creo
que llene alguna solicitud. Gracias mi Dios, pues fue justamente
el momento en que, me agaché para recoger mis chancletas
hawaianas.
Repito, Gracias Dios.
Y dijo que también agradeció a dios por haber me agachado
y no me haber disparado.
Eso también le acarrearía otros procesos etc.
Estaba
yo sentado allí, escuchando de su voz lo que sucedió. Quede
en choc. Choc, choc, no toc, toc. Toc, toc, estaba mi corazón
a mil por hora oyendo la historia del guardián que parecía
una mentira de telenovela mejicana Mejor una mentira militar
para tratar de nos convencer o sacar alguna cosa que solo
ellos deberían saber. Es lo pasa por la cabeza de uno, en
estos momentos. Que putas madre estoy haciendo aquí. Después
supe que, esta región fue donde surgió el primer levantamiento
armado contra la dictadura en 1970, la resistencia o como
es llamado en el occidente la guerrilla. También fue el
aeropuerto que sofrió el primer secuestro aéreo en Brasil.
Puchis. Donde me metí. Que hacia. E porque estas mierdas
nunca fueron publicado. Políticos, militares eta censura
de mierda. Nadie sabía sobre eso. Esta información fue omitida
a todos los brasileños por muchos años. Pocos sabían. Mas
el mundo sabia que Brasil fue TRI en 70. Por supuesto. Buen
tapón de Prensa.
Ni
mierda que le di las ediciones de Tarca al milico este.
Salimos abrazados, cagados, mojados. Todo eso terminó llevando
como 4 horas. La única arma mortal de metal que tenía en
la mochila, una cuchara. Una cuchara para un secuestro de
avión. Por supuesto que pensamos varias babosadas en estos
momentos. Yo con disciplina militar (medio, la mitad del
tiempo detenido) entendía de computación y mi amigo paracaidista
y estudiantes universitarios, todo llevaría
creer a los pensamientos de la dictadura que podría ser.
To be or not to be is the question.
Ni
modo, con todo el susto y vimos que la posibilidad de salir
de Amapá por vía aérea estaba descartado, tomaos un barco
pequeño en dirección a Santarém.
Que
bella viaje, espectacular, grandioso, buena terapia, relajado
viaje muchos días sentado en
cima observando el paisaje y rehaciendo mis caminos. En
la casa del amigo en Santarém
tomamos un vuelo con FAB. Si con Fab.
En
Manaus en las orillas del río amazonas, nos hospedamos en
la casa de los estudiantes universitario, organizamos una
fiesta de navidad para todos los demás que alli estaban
por recuperar algún semestre o materia pendiente, pues ya
era vacaciones estudiantil. Salir en pareja y pedir alimentos
para nuestra cena de navidad. La pareja que más víveres
conseguía,
tendría un premio. Saqué el segundo lugar. Sobro alimentos
y bebidas.
Donamos lo que teníamos después de la cena.
Con
recomendaciones desde el puesto militar en la frontera con
Guyana Francesa visité un comentarista de una estación de
la radio en Manaus que producía un programa nativista gaúcho
que tenia audiencia en todo el norte del Brasil. Teniente
del ejército, muy buena persona, me hizo participar en varios
programas de entrevista, regado a mate. Conseguí buenos
almuerzos en el refectorio de los oficiales del ejército.
A él deje algunos ejemplares de la revista. A través de
un programa televisivo, conseguí sensibilizar una empresa
y que nos proporcionaron
pasajes de bus hasta Boa Vista, capital del departamento
de Roraima.
Más en carretera por el medio del Amazonas, sin lluvia.
Inolvidable
esta travesía por el Río Amazonas, estancia en Macapá, Boa
Vista.
Gracias a todos que fuera posible este recorrido.



Rio Amazonas

Teresina - Piauí - Brasil

Garimperos - Serra Pelada - Pará - Brasil



Belém - Pará - Brasil

Hamacas en Barco en el Rio Amazonas

Actualmente Aereopuerto de Macapá

Pororocas - Rio Amazonas


Barcos en el Amazonas

Cabo Orange - Amapá - Brasil


Piranha

Ciudad de Oiapoque

Clevelandia del Norte - Puesto Militar (frontera con Guyana francesa)

Carreteras en el Amazonas


Santarém - Pará - Brasil

Puerto de Manaus - Amazonas - Brasil

Teatro de Amazonas - Manaus - Brasil

Rio Negro y Rio Amazonas
